EL CLUB
BILDERBERG
Siempre he pensado que
el mundo no está dirigido por gobiernos ni presidentes, que no son
ellos quienes toman las decisiones importantes y que en realidad la
política como tal no existe, que todo está supeditado a la economía
y a los intereses de unos pocos. Siempre he sospechado que detrás
de cada hombre visible representante de cada uno de los poderes que
conocemos existe, a modo de algunas películas que así lo han dejado
entrever, un grupo de poderosos hombres de negocios, que en sus
opulentas mansiones se reúnen en secreto y deciden qué va a pasar,
por qué, cómo y dónde quieren que pase y que son ellos quienes, con
su enorme poder económico, dirigen y ordenan a quienes nos dirigen
a nosotros. Episodios como el de Felipe González al que muchos
votamos por su NO a la OTAN y que tan sólo unos días después hizo
rectificar a todos sus votantes mediante un nuevo referéndum, me
hizo pensar que alguien le había dado un tirón de orejas después de
su elección como presidente y le hizo bajar los humos y cambiar su
antiglobalizadora y romántica postura.
Así creí que pasaba hasta que empecé a leer en algunos libros como
"11-S historia de una infamia", de Bruno Cardeñosa -que ya nos
desvela el montaje y la orquestada maniobra en torno al primer gran
suceso del siglo XXI que ya está cambiando el mundo-, en el que se
hacía mención del Club Bilderberg.
El libro que paso a resumir y comentar es "La verdadera historia
del Club Bilderberg" de Daniel Estulin.
The Times dijo de el en 1.977: "... una camarilla formada por
algunos de los hombres más ricos, poderosos e influyentes de
Occidente que se reúnen secretamente para planear eventos que
después, simplemente, suceden".
El Bilderberg es un club donde los más importantes presidentes,
primeros ministros y banqueros del mundo se mezclan entre si, donde
la realeza está presente para asegurarse de que todo el mundo se
lleva bien, donde la gente poderosa responsable de empezar guerras,
influir en los mercados y dictar órdenes a Europa entera dice lo
que nunca se ha atrevido a decir en público.
Se constituyó del 29 al 31 de mayo de 1.954 en un hotel de Holanda,
el Bilderberg, que acabaría dando nombre a la sociedad y el
organizador de aquella primera reunión fue el príncipe Bernardo de
Holanda, aunque se dice que el auténtico fundador del Club fue
Joseph Rettinger, sacerdote jesuita masón de grado 33. Lord
Rothschild y Laurence Rockefeller, miembros clave de dos de las
familias más poderosas del mundo, eligieron personalmente a 100
participantes procedentes de la élite mundial con el propósito de
cambiar Europa.
Desde entonces se reúnen una vez al año. Son unas ochenta las
personas que acuden regularmente al Club y un número indeterminado
los que son invitados. Sus socios representan a la élite de todas
las naciones occidentales -financieros, industriales, banqueros,
políticos, líderes de corporaciones multinacionales, presidentes,
primeros ministros, ministros de Finanzas, secretarios de Estado,
representantes del Banco Mundial, la organización Mundial del
Comercio (OMC) y el Fondo Monetario Internacional (FMI)- , un
gobierno en la sombra que se reúne para debatir y alcanzar un
consenso sobre la estrategia global. Todos los presidentes
americanos desde Eisenhower han pertenecido al Club (la lista de
personajes importantes que pertenecen o han pertenecido al Club y
que figura en el libro, sería demasiado extensa para incluirla en
este artículo).
El secretismo es el denominador común de todas las reuniones y nada
de lo que allí se habla sale a la luz pública. Para mantener su
aura de hermetismo, los participantes deben venir solos, sin
familia y ni los asistentes personales pueden acceder a las
reuniones. Alquilan un hotel completo durante toda la duración del
congreso, normalmente de tres a cuatro días. Agentes de policía
inspeccionan minuciosamente el lugar y ellos mismos llevan sus
propios cocineros, camareros, seguridad, etc. y nadie de fuera
tiene permitido acercarse al hotel. Cada festival globalizador
cuesta alrededor de 10 millones de euros.
El control de la información, pieza clave para el sometimiento de
la población, está asegurado de la mano de los Rockefeller. En vez
de tres cadenas de televisión llamadas NBC, CBS y ABC, lo que en
realidad tenemos es la Rockefeller Bradcasting Company. El Club usa
a los principales grupos de comunicación para crear una opinión que
respalde sus objetivos. Ellos determinan lo que vemos en
televisión, lo que oímos en la radio y lo que leemos en revistas,
libros e internet y así se aseguran de que los medios de
desinformación de masas nunca hablen de sus planes de dominar un
futuro gobierno mundial.
El Club Bilderberg ya tiene el poder y la influencia necesaria para
imponer su política en cualquier nación del planeta. Es decir,
controla al presidente de los Estados Unidos, al primer ministro de
Canadá, a los principales medios de comunicación del mundo libre, a
los políticos, financieros y periodistas más importantes, a los
bancos centrales de los principales países, a la Reserva Federal de
los EEUU y su suministro de dinero, al FMI, al Banco Mundial y la
ONU, y destruyen a cualquiera, grande o pequeño que se oponga a sus
planes de construir el Nuevo Orden Mundial (del que ya habló Bush a
raíz del 11-S).
Lo que sucede en el mundo no sucede por accidente, ellos deciden
cuándo deben empezar las guerras, cuánto deben durar y cuándo deben
acabar.
La OTAN fue creada cuando el Gobierno Mundial en la sombra decidió
formar una superinstitución que controlase la política
europea.
Los objetivos del Club son: un sólo gobierno planetario con un
único mercado globalizado, un sólo ejército mundial (mediante el
progresivo desarme de cada ciudadano y cada país), una única
moneda, una sola Iglesia Universal, unos servicios internacionales
que completen la destrucción de cualquier identidad nacional, el
control de la humanidad mediante técnicas de control mental, la
eliminación de la clase media (sólo sirvientes y gobernantes), una
sociedad posindustrial de crecimiento cero (el crecimiento cero es
necesarios para destruir los vestigios de prosperidad y dividir la
sociedad en propietarios y esclavos. Cuando hay prosperidad hay
progreso, lo cual hace mucho más difícil la represión), la
despoblación de las grandes ciudades, planean la muerte hacia el
año 2.050 de 4.000 millones de personas por medio de las guerras y
el hambre (a los que denominan "estómagos inservibles". De los
2.000 millones que se salvarán, 500 pertenecerán a las razas china
y japonesa, por su característica capacidad para obedecer a la
autoridad), crisis artificiales para mantener a la gente en un
perpetuo estado de desequilibrio físico, mental y emocional
(confundiendo y desmoralizando a la población que evitará decidir
sobre su destino y creará una gran apatía a escala masiva), el
férreo control de la educación con el propósito de destruirla (algo
que ya está dando buenos frutos y que siempre ha sido muy
importante para el control de las masas), una ONU más poderosas que
se convierta finalmente en un Gobierno Mundial, una Corte
Internacional de Justicia con un solo sistema legal, un estado de
bienestar socialista donde se recompensará a los esclavos
obedientes y se exterminará a los inconformistas. A lo mejor hasta
nos dan una pastillita de soma después del trabajo.
La técnica del Club Bilderberg repetidamente utilizada, consiste en
someter a la población y llevar a la sociedad a una fuerte
inseguridad, angustia y terror, de manera que la gente llegue a
sentirse tan desbordada que pida a gritos una solución, la que sea.
En ese momento nos dejaremos convencer por lo que ellos quieran,
como ya han hecho después del ataque a las torres gemelas con lo de
la "guerra preventiva". (Acabando este artículo oigo en las
noticias que tras una investigación llevada a cabo por la CIA
durante 5 años, se confirma que Sadam Hussein no tiene ni ha tenido
ninguna relación con Bin Laden y que todo lo que se dijo entonces
al respecto era una completa mentira. Recuerdo también que 5 años
después del "atentado" no hay ningún inculpado por el 11-S).
Luchan también por fomentar el trabajo en equipo de manera que la
gente se acostumbre a renunciar a sus propias ideas en beneficio
del grupo y así ir eliminando el pensamiento individual. A pesar de
lo que nos digan los medio de información y a la vista está, el
Coeficiente Intelectual ha bajado ostensiblemente, gracias a la
reducción de la calidad de la enseñanza, planeada y ejecutada hace
años y a la televisión y sus "programas basura", "telenovelas",
etc., para alejar a la población de situaciones estimulantes y así
adormecerla.
La aplicación de la propaganda y la manipulación de la opinión
pública (con técnicas de control mental) es ejecutada en los EEUU
por más de 200 "think tanks" (grupos de generación de ideas
políticas). El instituto Tavistock, pionero en estas técnicas,
maneja 6 mil millones de dólares al año. Investiga la "dinámica de
la evolución", el comportamiento y la opinión de las masas con un
único objetivo, acabar con la fuerza psicológica del individuo y
hacerlo incapaz de oponerse a los dictadores del Nuevo Orden
Mundial. En sus tácticas del engaño colocan a miembros del consejo
en ambas partes de una discusión, de manera que aunque te
posiciones, siempre estarás de su lado.
El instituto RAND para la Investigación de la Defensa Nacional, es
un "think tank" del CFR (Consejo de Relaciones Exteriores del que
hablo más tarde). Una de las áreas clave de su trabajo está
relacionada en cómo desinformar y manipular a grandes cantidades de
personas.
Otro de los pasos es crear primero tres monedas fuertes, el dólar,
el euro y el yen, para pasar al segundo paso que sería el de un
mundo sin dinero, donde sólo existan cuentas virtuales, estén
manejadas por tarjetas inteligentes y todos los movimientos estén
controlados (se estima que para el 2.010). El siguiente paso sería
la implantación de microchips.
La implantación de microchips en EEUU y Reino Unido está más
avanzada de lo que imaginamos. Se está desarrollando tecnología
para que por medio de una cuidadosa publicidad acabemos todos en un
futuro moviéndonos por el mundo con unos microchips implantados
debajo de la piel, donde estará registrada toda la información
referente a nuestra persona y que acabará siendo imprescindible,
como lo es ahora el DNI. Ya se usa a modo de experimento y lavado
de cerebro en supermercados, discotecas, transportes públicos, etc.
Es posible que nos hablen de seguridad, por ejemplo para poder
controlar a los delincuentes, a los agresores sexuales, o para
saber dónde estás nuestros hijos y que no les pueda pasar nada
malo, como ya nos han obligado a hacer con nuestros perros de
compañía. Aunque como toda tecnología tiene su parte positiva, el
fin no será otro que la pérdida de libertad y el sometimiento de
todo un mundo al control de unos pocos. Lo mismo que han
justificado en el miedo las recientes agresiones a Afganistán, Irak
y las que quedan por venir, nos harán creer que viviremos más
seguros si hacemos las cosas tal y como ellos nos "sugieren"
primero e imponen después. Y al igual que en aquellas, que mediante
la mentira y la manipulación de la información han conseguido
aumentar su dominio en Oriente e incrementar el poder económico de
los allegados a la masacre, en ésta pasará algo parecido. Como
viene sucediendo últimamente, parece que el fin siempre justifica
los medios.
No todas las personas que son invitados a las reuniones están de
acuerdo con este afán globalizador y este sistema de esclavitud
total por parte del Club. Gracias a algunos asistentes que no
participan de sus conclusiones, se producen filtraciones como las
que hacen posibles que se escriba un libro como este y otros de sus
características y que se pueda mantener una resistencia activa.
Incluso hay presidentes y países que se oponen a sus planes y
sufren de una u otra manera sus represalias. Tal es el caso de
Margaret Thatcher a quien no pudieron someter y que acabó fuera del
partido. También se negó Nixon y mediante el montaje del Watergate
organizado por ellos, le obligaron a dimitir. Si la caída del Sha
de Irán tuvo que ver con el comercio de drogas, la guerra de las
Malvinas tuvo que ver con la energía nuclear y el necesario
objetivo de conseguir el crecimiento cero, dando con ello un golpe
a la (si la permitieran) poderosa Argentina y de paso dar una
lección a sus vecinos latinoamericanos. Decidieron también por
ejemplo el desmembramiento de Yugoslavia, y a nivel puramente
económico, en la reunión de 1.973 pactaron que el barril de crudo
subiese un 350% como así pasó, de golpe dejó de costar 3,50 dólares
el barril y pasó a costar 11,65 dólares como por arte de
magia.
Otros que se han enfrentado al Club han acabado de peor modo, como
es el caso de Ali Bhutto, presidente de Pakistán que fue asesinado
por contravenir las órdenes del Club e intentar desarrollar armas
nucleares como arma disuasoria contra las continuas agresiones
israelíes. Kennedy fue brutalmente asesinado por oponerse a sus
planes y todos tuvimos que creernos la todavía versión de su muerte
en la que una bala entró en sus cuerpo, le atravesó y volvió a
entrar, le atravesó de nuevo y entró otra vez. Parece mentira pero
eso es lo que dice la irrefutable versión americana de los hechos a
la que todos nos tenemos que acoger (la versión oficial sobre el
11-S no es menos jocosa, pero las nuevas leyes anti-terroristas
americanas a raíz de esa fecha, impiden cualquier comentario,
crítica o desaprobación acerca de "su" versión de los hechos. Como
ejemplo de los numerosos interrogantes que se describen en el libro
sobre el 11-S arriba citado, comentaré que si no se ha dado nunca
en la historia que una caja negra de un avión siniestrado sufriera
daño, ese día se quedaron inservibles las cuatro que iban en los
aviones que atentaron contra EEUU. Raro no?).
El primer ministro italiano Aldo Moro, supuestamente fue también
asesinado por negarse a cooperar y oponerse a sus designios. Parece
que la noche anterior recibió una muy amenazadora llamada de Henry
Kissinger, uno de los principales impulsores del Club.
Existe una sociedad antecesora al Club Bielderberg que se llama el
CFR (Consejo de Relaciones Exteriores). Tiene su cuartel general en
Nueva York y se compone de 3.000 miembros de la élite de poder
estadounidense. Fue fundado en 1.921 en el Hotel Majestic de París
y comparte los mismos principios que el Club. Su actual presidente
es David Rockefeller y su fuente de ingresos son las empresas y
fundaciones más importantes del país. Respecto a las fundaciones,
las mayores aportaciones han procedido de la Fundación Rockefeller,
la Fundación Ford y la Corporación Carnegie. Todos los miembros de
la Corte Suprema han sido nombrados por presidentes miembros del
CFR.
Llevan planeando el Nuevo Orden desde 1.942 y uno de sus primeros
objetivos fue abolir la soberanía americana en favor de una
Comunidad Mundial. Para conseguir una unificación europea después
de las grandes guerras, se llevó a cabo el plan Marshall en 1.947
-ayudas a la reconstrucción y al desarrollo a cambio de
intervención americana- por el que se llegó a la Comunidad Europea
del Carbón y el Acero (CECA). Con la firma en 1.957 del Tratado de
Roma que facilitaría el establecimiento de la CEE se consolidó la
unificación de Europa, la primera piedra para la Unión
Mundial.
Posteriormente a la CFR y al Club Bilderberg, David Rockefeller
decidió fundar en 1.973 la Comisión Trilateral (CT). Si el CFR, el
más antiguo de los tres, está formado exclusivamente por
estadounidenses y el Club Bilderberg se limita a los miembros de la
OTAN, la CT está compuesta por las tres regiones claves a nivel
comercial y estratégico del planeta: Norteamérica, Japón y Europa
Occidental.
La Comisión Trilateral está compuesta por presidentes, embajadores,
secretarios de Estado, inversores de Wall Street, banqueros
internacionales, ejecutivos de fundaciones, miembros de think
tanks, abogados de lobbies, líderes militares de la OTAN y del
Pentágono, ricos industriales, dirigentes de sindicatos, magnates
de los medios de comunicacióbn, presidentes e importantes
profesores de universidad, senadores y congresistas, así como
emprendedores adinerados.
Cada miembro de la triada ha reunido bajo su seno a un puñado de
países pobres que le proporciona mano de obra barata, asentamientos
y minas para explotar: EEUU tiene a Latinoamérica, la CE a Africa y
a Europa del sur y del este; y Japón al sudeste de Asia. Para
Rockefeller "el nivel de vida del americano medio tiene que
disminuir" y "la gente, los gobiernos y las economías deben servir
a las necesidades de los bancos y las empresas multinacionales.
David Rockefeller encontró a su candidato ideal en la figura de
Jimmy Carter, que primero fue miembro fundador de la CT y después
gracias a su apoyo, presidente de los EEUU. En sus discursos para
las presidenciales de 1.976 Carter decía: "ha llegado el momento de
reemplazar la política de equilibrio de poder con la política Orden
Mundial y buscar una sólida asociación entre EEUU, Europa
Occidental y Japón". ¿Les suena verdad?.
Muchos socios pertenecen a los tres clanes. En la primera reunión
de la CT, de los 75 que pertenecían al grupo estadounidense, 35
tenían relaciones entrecruzadas con el CFR. Desde 1.940 todos los
secretarios de Estado de los EEUU, secretarios de guerra o de
defensa, todos los miembros de la CIA y presidentes (tanto
republicanos como demócratas) han pertenecido al CFR o a la CT.
Entre todos, controlan a los estamentos y personalidades de los
cinco continentes, y trabajan en equipo con el mismo fin. En
realidad no importa quién gane, el verdadero poder está siempre en
manos de los globalizadores.
La palabra clave es monopolio. Consigue un monopolio y haz que la
sociedad trabaje para ti. Eso es exactamente lo que Rockefeller
ansía, suprimir la democracia. Piense sencillamente en la Unión
Soviétiva, donde el estado lo controla y supervisa todo, donde no
existen los libertades individuales, donde la riqueza está en manos
de unos elegidos y no existe la competencia. Como planificadores
sociales, los soviéticos apenas tenían problemas laborales, ya que
la legislación social estaba controlada por el estado
central.
El Nuevo Orden Mundial se alimenta de guerras y sufrimiento, de
descalabros financieros y crisis políticas para mantener la
expansión de su aplastante movimiento, pero ellos, los amos del
mundo intentan hacer que la gente se sienta buena y responsable,
promoviendo el voluntariado, elogiando, heroificando. La realidad
es que durante los últimos 30 años la población se ha vuelto cada
vez más obediente y sumisa. Parece ser que la campaña contra el
tabaco obedece a un experimento destinado a estudiar la sumisión de
la población. Es increíble como han conseguido hacernos cambiar de
raíz un hábito que nos habían vendido tan bien con propaganda
superagresiva, cine, televisión, y ahora hacernos ver que es lo
peor que podemos hacer para nosotros y para los que están a
nuestros alrededor, promoviendo incluso al delator, y lo han hecho
de tal manera que han conseguido minimizar al máximo y casi
hacernos casi olvidar, los efectos verdaderamente nocivos de la
contaminación provocados por los coches y la industria. La últimas
estadísticas en EEUU demuestran que en un país donde las leyes y
restricciones anti-tabaco llevan muchos años y que lleva a límites
como el de no poder fumar ni en la calle en algunos Estados, la
incidencia de cánceres de pulmón ha sufrido una disminución
inapreciable. La contaminación por partículas finas emanadas de los
tubos de escape, se lleva cada año 16.000 vidas sólo en España
(350.000 en las CEE), el triple por ejemplo que los accidentes de
tráfico. Pero esta, como otras es una información a la que cuesta
acceder porque no aparecerá en la prensa convencional ni la
televisión.
El objetivo final de esta pesadilla es un futuro que transformará
la Tierra en un planeta-prisión mediante un Mercado Unico
Globalizado, controlado por un Gobierno Munial Unico, vigilado por
un Ejército Unico Mundial, regulado por un Banco Mundial y habitado
por una población controlada mediante microchips cuyas necesidades
vitales se habrán reducido al materialismo y la supervivencia:
trabajar, comprar, procrear, dormir, todo conectado a un Ordenador
Global que supervisará cada unos de nuestros movimientos.
Si, tu ríete