SALUD
INTEGRAL
La
alimentación integral es un sistema de salud que entiende el
organismo como un cuerpo de energía, una malla eléctrica que lo
conecta todo y con la que todo esta
interrelaccionado.
El aire, el agua y los alimentos nos aportan una energía yin y los
ejercicios físicos energía yang.
Los alimentos, como toda la materia están formados por átomos y
éstos por partículas subatómicas. Las uniones de estas pártículas y
su vibración, producen una longitud de onda y por tanto manifiestan
un tipo de energía y también un color y un sonido. Siete de éstas
son las que alimentan el cuerpo de energía que a su vez aporta la
carga eléctrica para que el cuerpo biológico funcione
correctamente.
Cada una alimenta un órgano, sistema o grupo de órganos y un
generador o chakra. Este, entre otras cosas, es el encargado de la
expresión de nuestras emociones.
Cuando en nuestra dieta falta con frecuencia algún grupo de
alimentos durante un tiempo, los órganos no reciben el aporte
eléctrico y energético suficiente y poco a poco van dejando de
funcionar correctamente hasta que se agotan y acaban manifestándose
en forma de enfermedad, que empieza siempre y primero en el cuerpo
de energía. El exceso de un grupo provoca lo mismo, sólo que por
saturación. La manifestación es diferente pero el problema es el
mismo, la falta de equilibrio.
En el cuadro de abajo (Alimentos y chakras) se detalla claramente
de qué tipo y color es la energía que nos aporta cada alimento, qué
zonas nutre y cómo se relaciona con los chakras y la expresión
emocional que nos ayuda a manifestar.
Lo ideal y la clave sería tomar cada día la misma cantidad de
alimentos de todos esos grupos para que todas las estructuras
biológicas estén nutridas, aparte de biológicamente,
energéticamente.
Es importante también variar los alimentos, ya que si por ejemplo
del grupo verde hay muchos vegetales verdes, no todos aportan el
mismo tipo de vibración y no electrifican de la misma manera las
diferentes zonas corporales.
Asimismo hay que procurar variar las texturas, tomando por ejemplo
frutas crudas, en compota y en zumos. Los mismo con los demás
grupos en la medida que se pueda.
Es conveniente también tomar de los grupos azul y violeta en el
desayuno, el blanco en la cena y el resto de los grupos durante la
comida.
El cuerpo también posee un sistema de limpieza y auto-reparación
que funciona entre las 6 p.m. y las 6 a.m. hora solar. Durante ese
tiempo no se debería tomar ningún alimento para que el programa de
mantenimiento actúe, sólo agua, infusiones o yogur natural con
azúcar.
Por supuesto hay que beber agua, entre 1 1/2 litro y 2, otra de las
claves de la alimentación que todos ya sabemos y que los médicos y
nutricionistas de todo tipo no se cansan de repetir.
Respecto a los ejercicios yang, se debería andar, trotar y/o correr
por lo menos 15 minutos al día en zonas arboladas para capturar el
chi e incorporarlo a nuestro organismo. De esta manera
conseguiremos que la energía fluya y no se bloquee. También hacer
respiraciones conscientes y completas alternando las fosas nasales
al estilo del yoga.
Esta información es un brevísimo resumen de "Un camino de regreso a
la salud" y "El cuerpo de energía" del grupo Kardem, en Méjico
D.F., dirigido por María del Socorro Pérez Farfán (Marla). Para más
información podéis visitar la página www.centroaltai.eu
Alimentos y
chakras